El contenido de este artículo está redactado y explicado de tal manera que usted pueda interiorizar con facilidad los conceptos relacionados con el tema de quienes no son declarantes del impuesto sobre la Renta y Complementarios, desde el punto de vista de las personas jurídicas y personas naturales

¿Quiénes son No Declarantes?

Como ya se había definido en artículos anteriores, ser No declarante del impuesto sobre la renta y complementarios, significa que una persona jurídica o natural, no tiene la obligación formal de presentar la declaración de renta, es decir, no tiene que informar sobre las operaciones de ingresos, costos y deducciones, así como tampoco sobre sus activos, pasivos y patrimonio, reflejados en los estados financieros a diciembre 31 de cada vigencia.

Al igual que en el escenario de los declarantes, forman parte del universo de los No Declarantes, tanto las personas jurídicas, como las personas naturales.

Para el caso de las personas jurídicas, es el artículo 598 del Estatuto Tributario, el que define cuales son las entidades que no están obligadas a presentar la declaración de renta y/o de ingresos y patrimonio; entre éstas se encuentran: “La Nación, los Departamentos, los Municipios, Corporaciones Autónomas Regionales, las Superintendencias, la Cruz Roja, las Unidades Administrativas Especiales, los Resguardos y Cabildos Indígenas, Juntas de Acción Comunal, Asociaciones de Padres de Familia, etc.”  

Estas personas jurídicas aparte de estar clasificadas como No declarantes, también han sido clasificadas como No Contribuyentes del impuesto sobre la renta, es decir, que tienen la doble connotación: No Contribuyentes – No Declarantes

Para el caso de las personas naturales, el artículo 1 del Decreto 2442 de 2018, modificatorio del artículo 1.6.1.13.2.7 del Decreto Único Reglamentario 1625 de 2016, define las condiciones que deben cumplir estas personas naturales, para no estar obligadas a la presentación de la declaración del impuesto sobre la renta, las cuales de describen a continuación:

  • Que el patrimonio bruto al último día del año gravable, no exceda de 4500 UVT.
  • Que los ingresos brutos, sean inferiores a 1400 UVT.
  • Que los consumos con tarjeta de crédito, no excedan de 1400 UVT.
  • Que el valor total de compras y consumos, no excedan de 1400 UVT.
  • Que el valor total acumulado de consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras, no excedan de 1400 UVT.
  • Que no sean responsables del Impuesto al valor agregado – IVA

De acuerdo a lo anterior, teniendo en cuenta que las bases establecidas para cada año, son modificadas mediante Decreto por el gobierno nacional, es importante que las personas naturales estén pendientes al finalizar cada vigencia, con el fin de revisar dichos requisitos, pues muy bien, pueden que para un año cumplan con estos requisitos, pero para el siguiente año, no los cumplan y por lo tanto, una persona que no estaba obligada a declarar renta, pueda que para el próximo año si lo esté, o todo lo contrario, es decir, había declarado renta el año anterior, pero para este año, ya no está obligado; de ahí la recomendación de revisar muy bien cada uno los requisitos establecidos, los cuales tendrán que ser cumplidos en su totalidad para no ser declarante del impuesto de renta, y no solamente uno de ellos.

José Arcángel Gil Giraldo, Contador Público, Especialista en Gerencia, Tributaria, Magister en Gestión Empresarial

Categorías: TRIBUTARIA II

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