El contenido de este artículo está redactado y explicado de tal manera que usted pueda comprender fácilmente los conceptos relacionados con los agentes de retención en la fuente en el escenario del impuesto sobre la renta.

Generalidades

Para explicar este tema, es importante en primera instancia, recordar los conceptos de persona natural y persona jurídica, los cuales fueron estudiados en artículos anteriores.

Persona Natural: Corresponde a cualquier individuo de la especie humana, con la capacidad de contraer derechos y obligaciones.

Persona Jurídica: Corresponde a un ente ficticio creado ante la Ley, con personería jurídica, también, con la capacidad de contraer derechos y obligaciones.

Ahora, son estas personas, tanto naturales como jurídicas, en determinado momento, de acuerdo a la normatividad fiscal, tendrán que actuar como agentes de retención a titulo de los diferentes impuestos sometidos a dicha retención. En este artículo, se explicará dicha responsabilidad desde el escenario del impuesto sobre la renta.

Agentes de retención en la fuente – A título del impuesto sobre la renta

Los agentes de retención a título del impuesto sobre la renta, pueden ser, tanto las personas jurídicas, como las personas naturales, en cumplimiento de los requisitos establecidos por la norma tributaria. Es así como el artículo 368 del Estatuto Tributario, identifica claramente, quienes son los agentes de retención en relación este impuesto.

¿Quién debe practicar la retención en la fuente a título de renta?

Es el comprador o quien realiza el pago en la adquisición de bienes, o prestación de servicios quien está en la obligación de practicar la retención en la fuente a título de renta.

¿Cuál es el código de la responsabilidad tributaria que le asigna la DIAN, a las personas jurídicas y naturales, para actuar como agente de retención a título de renta?

El código de la responsabilidad asignada por la DIAN a las personas jurídicas y naturales para que actúen como agentes de retención a título de renta es la responsabilidad con código 07 – RETENCIÓN EN LA FUENTE A TÍTULO DE RENTA.

¿Cuándo una Persona Jurídica debe actuar como agente de retención a título de renta?

Por el solo de que sea una persona jurídica, le asiste la obligación de practicar retención en la fuente a título de renta, a todas aquellas personas (tanto naturales como jurídicas) con quienes celebre una operación económica y que dicha operación cumpla con las condiciones para ser sometida a retención en la fuente a título de renta.

¿Cuándo una Persona Natural debe actuar como agente de retención a título de renta?

Para ello, es importante determinar el cumplimiento de unos requisitos, los cuales están contemplados en el artículo 368-2 del Estatuto Tributario que dice: “tenga la calidad de comerciante y que además en el año inmediatamente anterior, hubieren tenido un patrimonio bruto o unos ingresos brutos superiores a 30.000 UVT” (Unidad de Valor Tributario)

Sin embargo, existirán casos en los que, una persona natural, sin cumplir con los requisitos mencionados en el párrafo anterior, debe actuar como agente de retención, como es el caso de aquellas personas que sin ser comerciantes, pero con la calidad de empleadores, pagan salarios que superen la base de retención, razón por la cual, deberán practicar dicha retención; tal es el caso del dueño de una finca, que, sin ser comerciante, paga a su administrador o capataz, la suma de $5.000.000 de salario, el cual por su cuantía, debe estar sometido a retención en la fuente a título de renta.

¿Qué condiciones o requisitos debe cumplir una operación económica (transacción), para que sea sometida a retención en la fuente a título de renta?

El agente de retención en la fuente a título de renta, deberá tener en cuenta el cumplimiento de lo siguiente:

Que el concepto de la operación esté contemplado por la Ley, es decir, que de acuerdo al Decreto que expide el gobierno nacional para cada año, haya quedado incluido dentro de los conceptos sometidos a retención en la fuente; por ejemplo: compras en general, compras de vehículos, compras de café pergamino, honorarios, servicios, salarios, comisiones, emolumentos eclesiásticos, etc.

Que la cuantía o valor de la operación, corresponda a aquel, fijado en dicho decreto, es decir, que tenga la base para poderle aplicar la retención en la fuente a título de renta. Por ejemplo, que, si está pagando una compra, entonces, que dicha compra sea igual o superior a 27 UVT o $961.000 (año 2020); que, si se está pagando un servicio, entonces, que dicho servicio sea igual o superior a 4 UVT o $142.000 (año 2020).

Que el agente de retención, realmente esté autorizado para practicar dicha retención; es decir, que, si es persona natural, cumpla con los requisitos para hacerlo (tope de ingresos y/o patrimonio, calidad de comerciante); y si es persona jurídica, de hecho, ya está facultada para practicar dicha retención.

Que la persona que va a ser sometida a retención en la fuente a título de renta, se deje aplicar dicha retención; en este caso, no podrá ser autorrenedor, ni entidad del Estado, ni entidad sin ánimo de lucro.

José Arcángel Gil Giraldo- Contador Público – Especialista en Gerencia Tributaria y Aduanera – Magister en Gestión Empresarial

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